Laura Pausini - La Soledad

Marco se ha marchado ara no volver, el tren de la mañana llega ya sin él, es sólo un corazón con alma de metal, en esa niebla gris que envuelve la ciudad. Su banco está vacío, Marco sigue en mí, le siento resirar, ienso que sigue aquí, ni la distancia enorme uede dividir dos corazones y un solo latir. Quizá si tú iensas en mí, si a nadie tú quieres hablar, si tú te escondes como yo. Si huyes de todo y si te vas, ronto a la cama sin cenar, si arietas fuerte contra tí la almohada y te echas a llorar si tú no sabes cuanto mal te hará la soledad. Miro en mi diario tu fotografía con ojos de muchacho un oco tímido. La arieto contra el echo y me arece que estás aquí, entre inglés y matemáticas. Tu adre y sus consejos, que monotonía, or causa del trabajo y otras tonterías, te ha llevado lejos sin contar contigo, te ha dicho: "Un día lo comrenderás". Quizá si tú iensas en mí, con los amigos te verás, tratando sólo de olvidar, no es nada fácil, la verdad, en clase ya no uedo más, y or las tardes es eor, no tengo ganas de estudiar, or tí, mi ensamiento va. Es imosible dividir así la vida de los dos, or eso, esérame, cariño mio...conserva la ilusión. La soledad entre los dos, este silencio en mi interior, esa inquietud de ver asar así la vida sin tu amor. Por eso, esérame, orque esto no uede suceder, es imosible searar así la historia de los dos.